Atención domiciliaria

El servicio de atención domiciliaria es un conjunto de prestaciones integradas que se emplean en el hogar de la persona mayor, según las necesidades del paciente. Hay 3 modalidades de servicio: la atención y prevención primaria, que se enfoca en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades; la prevención secundaria, que brinda un diagnóstico precoz con un tratamiento adecuado y oportuno; y, finalmente, la prevención terciaria, que se emplea en procesos de rehabilitación después de un diagnóstico y una estabilización clínica, e intenta evitar y reducir la aparición de una posible discapacidad.

El objetivo principal de este tipo de cuidado es ayudar al adulto mayor a disfrutar de su hogar y de sus capacidades físicas el mayor tiempo posible.

  1. Atención de salud a domicilio
    • Atención médica a cargo de especialistas en geriatría.
    • Confección de una historia clínica detallada, que incluye la evaluación geriátrica funcional: un proceso multidimensional dirigido a valorar la capacidad funcional, la salud física, la salud mental, los recursos cognitivos y la situación socioambiental de los mayores.
    • Interconsulta con todas las especialidades médicas.
    • Médico psiquiatra con amplia experiencia en gerontopsiquiatría.
    • Evaluación neuropsicológíca
    • Estimulación y rehabilitación de la memoria.
    • Psicólogo especializado en gerontología
    • Orientación y asesoramiento a familias
    • Enfermería especializada
    • Kinesiología
    • Nutrición
    • Fonoaudiología
    • Terapia ocupacional
    • Musicoterapia
    • Exámenes complementarios: análisis de rutina, electrocardiogramas, radiografías, ecografías
  1. Ayuda domiciliaria (brindada por asistentes gerontológicos)
    • Ayuda en las tareas concernientes al aseo personal.
    • Preparación de alimentos nutritivos y balanceados.
    • Confección de dietas especializadas para diabéticos, hipertensos etc.
    • Acompañamiento y supervisión de las compras básicas del hogar
    • Ayuda en la limpieza y los quehaceres domésticos.
    • Acompañamiento en la gestión de trámites.
    • Adaptación de la vivienda para prevenir accidentes e incrementar las potencialidades funcionales.
    • Actividades recreativas individuales o grupales brindadas por acompañantes calificados. (Paseos, caminatas, concurrencia a eventos sociales, talleres literarios, terapia musical, realización de manualidades, entre otros)